La anemia ferropénica es la forma más común de anemia, y es la segunda enfermedad nutricional que más se presenta. Uno de los pilares fundamentales para combatirla es la alimentación, pero hay otros, ya que la falta de hierro en la alimentación no es la única causa. Puedes tener una deficiencia de hierro si:
- Pierdes más glóbulos rojos y hierro de lo que tu cuerpo puede reponer, por ejemplo: menstruación abundante o prolongada, úlceras...
- Tu cuerpo no absorbe bien el hierro.
- Tu cuerpo puede absorber el hierro, pero no estás consumiendo suficientes alimentos que lo contengan.
- Tu cuerpo necesita más hierro de lo normal (por ejemplo, estás embarazada o amamantando).